15 de agosto de 2012 - Año 2, Nro. 60

 
Durante varios años científicos del Agricultural Research Service (ARS) del USDA han testeado un método de espectroscopía de reflectancia no invasiva para predecir la terneza de la carne. Para validar el sistema, se han testeado más de 4.000 canales de vacuno durante el proceso de graduación en la plantas procesadoras. Esta tecnología ha sido mejorada para permitir su uso comercial mediante dispositivos portátiles, lo que podría ser un aporte importante para predecir tanto la terneza como la estabilidad del color en carnes de vacuno y cerdo.
 
El pasado 13 de agosto el Secretario de Agricultura Tom Vilsack anunció que el USDA comprará hasta US$170 millones en carne de cerdo, cordero, pollo y bagre (catfish) para programas federales de asistencia nutricional, incluyendo los bancos de alimentos. La compra ayudará a liberar presión sobre los productores estadounidenses de ganado que se han visto afectados durante la sequía y estabilizar las condiciones del mercado que han visto caer los precios del ganado producto de la sobreoferta resultante de la sequía, a la vez que otorgará alimentos nutritivos para los beneficiarios de los programas de nutrición del USDA.
 
Revise el informe mensual del mercado internacional de carnes rojas elaborado por el Agricultural Marketing Service (AMS) del Departamento de Agricultura de EE.UU. El informe resume diversas estadísticas sobre el número de cabezas, animales en engorda, faena y stock almacenado que han sido recientemente liberadas en reportes del National Agricultural Statistics Service (NASS) y hace un análisis de las condiciones del mercado en la región del Asia-Pacífico, Norteamérica y Sudamérica.
 
De acuerdo a estudios iniciales llevados a cabo en EE.UU., un hongo que crece en los desechos de la producción de etanol podría constituir una buena fuente de energía para cerdos y pollos. Mediante un proceso que ha sido testeado en una instalación piloto, se logra convertir los desechos en un alimento de origen fúngico alto en proteína y además se limpia parte del agua utilizada en el proceso de producción de etanol, aumentando la cantidad de agua que puede ser reutilizada y ahorrando energía.
 
Una planta procesadora de salmón de propiedad de la compañía chilena Camanchaca ha sido la primera operación del Hemisferio Sur en obtener dos estrellas en el protocolo de certificación de Buenas Prácticas Acuícolas (BAP, por sus siglas en inglés). Este reconocimiento de responsabilidad ambiental y social significa que la compañía ha logrado establecer una cadena sólida y trazable entre la granja acuícola y la planta procesadora.
 
Según señalan científicos de la Universidad de Nottingham en el Reino Unido, la considerable variabilidad de las emisiones de metano emitidas por distintos ejemplares vacunos abre la posibilidad de seleccionar vacas que generen menores emisiones. Los científicos desarrollaron un método para medir las concentraciones de metano producto de la respiración de un grupo vacas en ordeña en el centro experimental de dicha universidad durante un periodo de cinco meses.
 
Comparing welfare standards(Drovers Cattle Network)
El programa de bienestar animal Humane Farm Animal Care (HFAC) ha elaborado una tabla que compara los principales programas disponibles en este ámbito para bovinos, cerdos, pollos y pavos. Si bien la comparación puede estar sesgada en favor del protocolo de la propia organización, esta herramienta puede ser valiosa para los minoristas, productores o consumidores que buscan comparar los protocolos más conocidos de certificación en bienestar animal. Mientras todos estos protocolos prohíben el uso de hormonas de crecimiento, hay diferencias respecto al uso de antibióticos y el acceso a praderas, entre otros temas. Para ver la tabla de comparación ingrese AQUÍ.
 
La creciente evidencia de que puede existir una conexión entre las bacterias presentes en la carne e infecciones del tracto urinario resistentes a los antibióticos está tomando alta atención de los medios en EE.UU. Recientemente la cadena de noticias ABC News mostró en dos programas vistos por más de 10 millones de personas los resultados de un estudio que vincula los antibióticos suministrados a los pollos a través del alimento y enfermedades humanas difíciles de curar. También han sido publicadas en el último tiempo publicaciones científicas de investigadores canadienses que avalan esta hipótesis.