13 de junio de 2012 - Año 2, Nro. 51

Una coalición de ganaderos y agricultores de los Estados Unidos ha enviado una carta a la Office of Management and Budget (OMB), solicitando a la agencia una revisión a fondo de los costos asociados a la implementación de la nueva regla de trazabilidad del programa Animal Disease Traceability (ADT), del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). La coalición estima que los costos de implementación para la industria ganadera han sido subestimados por el USDA, los que alcanzarían a los 1,3 mil millones de dólares al año.
 
El Programa de Educación de Procesadores de Leche (Milk PEP), ha lanzado un sitio web  destinado exclusivamente a ayudar a los minoristas a aumentar las ventas de leche. El sitio dispone de estudios de mercado, promociones anuales, tendencias comerciales y estrategias de ventas, para que los minoritas puedan utilizar esta información y mejoren la promoción de este producto en sus tiendas y a través de los medios de comunicación social.
 
Una senadora por el estado de California propone efectuar una enmienda a la Ley Agrícola 2012, la cual busca elevar los estándares de bienestar animal de las gallinas ponedoras de huevos. Tanto la Humane Society de los Estados Unidos como la Unión de Productores de Huevos apoyan esta propuesta, en virtud de un acuerdo que vence el 30 de junio 2012. Sin embargo, los ganaderos se oponen a esta enmienda sobre la base de que representaría un precedente para seguir con la intervención gubernamental en sus prácticas de producción animal.
 
Las estadísticas del USDA compiladas por la Federación de Exportadores de Carne de los Estados Unidos, indican que las exportaciones estadounidenses de carne de cerdo en abril aumentaron levemente en volumen (183,618 toneladas métricas) respecto a las de abril de 2011, y un 4% superior en valor alcanzando los 509,2 millones de dólares. Las exportaciones de carne bovina también son más altas que las del año anterior.
 
De acuerdo a lo señalado por un académico de Texas A&M University en una charla sobre el programa Beef Quality Assurance (BQA), es imperativo para las empresas dedicadas a la producción animal tener documentados los procedimientos operativos estandarizados para el manejo del ganado y formar a sus empleados en prácticas de manejo que reduzcan el estrés en los animales, algo que no sólo es requerido por la opinión pública, sino que además mejora el desempeño productivo del ganado.
 
De acuerdo a una nueva investigación en que participa el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), la mayor demanda por animales "criados orgánicamente" o  "a campo libre" que permitan satisfacer la demanda de carne orgánica, podría aumentar la exposición al parásito Toxoplasma gondii, que puede encontrarse en carne de bovino, ovino o leche de cabra no pasteurizada. Este parásito se transmite a través de las fecas, por lo que los animales que realizan pastoreo directo y que están en contacto con la tierra tienen mayores posibilidades de contraerlo.
 
Para muchos consumidores el punto de consumo de la carne se basa en el cambio de color de la carne cocida y generalmente es un indicador de cocción y seguridad. Sin embargo, el defecto de color rosado en la carne de pavo suele no tener el mismo efecto con la cocción, provocando inseguridad en el consumidor. El uso de antioxidantes capaces de regular la desnaturalización de la mioglobina podría ser una buena estrategia para combatir el defecto de color rosado de la carne de pavo.
 
Investigadores de Economic Research Service(ERS) del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, utilizaron los datos de los Censos de Agricultura del 2002 y 2007 para examinar la distribución del tamaño de las operaciones ganaderas antes y después de la Clean Water Act (CWA) del 2003, normativa que rige el manejo y aplicación del estiércol de las plantas ganaderas. Los resultados del estudio concluyen que la reglamentación del 2003 restringe a los productores la posibilidad de beneficiarse de economías de escala.